Incesto con mi tio
No me considero gay, pero lo de esa vez ya me dejó con la duda: un tio mío me invitó de cacería, lo más probable es ke ya tenía su plan muy bien pensado, pues esós días hacía frío y solo llevó un 'sleeping', aunque de esos para dos personas. Yo sin pensar nada más allá, a la hora de acostarnos, bastante cansados por la caminata hasta el lugar, me quité la ropa quedándome solo en boxers y camiseta. Para esto debo decir antes que mi tío me hacía bromas sobre mis piernas, que casi no tienen vello y son torneadas como de mujer, tal vez por tanta bicicleta ke hacía en ese tiempo, tampoco disimulaba su admiración por mis piernas, pero yo no lo tomaba demasiado en cuenta dada mi inexperiencia en ese sentido. Además, por haber dormido juntos otras noches en su casa cuando yo me quedaba con él al hacerse demasiado tarde y no poder regresar a casa, él sabía que mi sueño es bastante pesado y es muy difícil despertarme. Bien, pues resulta que mucho antes de amanecer me despertó sentir sus brazos alrededor de mi cintura, y es ke me estaba apretando algo más de lo prudente, pero yo de inmediato me di cuenta de lo rico que estaba sintiendo, asi que me seguí haciendo el dormido. Además me habia bajado los calzones y tenia su verga entre mis nalgas, qué delicia lo que estaba sintiendo en ese momento. Un rato después ya sentí que jadeaba y me di cuenta que se ponía mucha saliva en la mano. Sentí que me ponía mucha salivita en mi hoyito y me di cuenta que me cogería, me abríó las nalgas y me puso la verga en la entrada, estaba ardiendo de caliente, yo me hacía el dormido pero estaba sintiendome en la gloria... empezó a empujar muy despacito, tenía miedo de despertarme... sus piernas velludas las sentía intensamente debido a mis pocos vellitos sedosos y delgados, lo que me excitaba hasta el delirio, aunque siempre en silencio, no se cuánto tiempo estuvo así moviéndose lentamente y cada vez entraba un poquito más, se llevó mucho tiempo para no despertarme y poco a poquito me la metía delicioso, yo me había cogido a un gay en ese tiempo, y sabía que empujando hacia afuera como cuando defecas, el culito se abre, así que yo creo que lo abrí un poquito tratando de que no lo sintiera él y eso ayudó a que entrara su cabeza, que no era muy grande creo, pero fue verdaderamente delicioso, algo de veras rico que no se cómo he aguantado tanto tiempo sin volver a probarlo.
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Creo que tuvo miedo de despertarme pues no tardaba en amanecer y sentí que empezó a moverse más rapidito, amigo, qué delicia fue eso, no me la metió toda pero aun así fue rico, sentí que me abrazaba más fuerte, cómo se estremecía y sentí sus chorritos de leche que me entraban en mi culito, ay amigo, que delicioso fue... se quedó quietecito y sentí como poco a poco se le bajaba la verga, pero me la dejó adentro y ya no se movió. Mi culito casi palpitaba o yo lo sentía palpitar, tal vez en mi desesperación por sentirlo más intenso al bajársele, yo mismo apretaba mi culito, el caso es que no se si porque me sentía apretarle la verga con mi ano, o por lo que haya sido, pero al ratito sentí como se le volvía a parar, mamacita mía, que ricooo, qué deliciaaaaa... pasaron como veinte minutos y él moviéndose despacito, haciéndome gozar hasta lo infinito sin saber que yo lo sentía. Bueno, ahora no estoy tan seguro de que se haya creído eso de que yo seguía dormido, pues esta vez ya no se contuvo y me cogió con verdadera pasión, inclusive me empujó hacia adelante y yo quedé boca abajo, previamente me puso la unica almohada debajo de mi vientre, tal vez para dejar un espacio para mi verga ke ahora casi explotaba de placer, o para sentir mis nalgas más paraditas, no se. Se puso arriba de mi espalda y mis nalgas, entre mis piernas, y por ser la segunda vez ahora se tardó mucho en venirse, me estaba dando una cogida tremenda, deliciosaaaa... y yo gozando hasta el delirio en silencio, hasta que se vino de nuevo y sentí otra vez su lechita rica, pero ya no tardaba en amanecer y me la sacó despacio, sentí cómo mi ano escurría leche calientita, me limpió muy bien mi culito y me subió los calzones, yo seguía haciendome el dormido pero la gocé como nunca... hasta el delirio... eso fue lo más verdaderamente delicioso que jamás he probado nunca más...

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