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| Mi Primo Richard | ||
| Mi nombre puede ser Mario soy casado soy
de un metro setenta y cinco de estatura, blanco, de cabello rubio, algo
abundante y largo, hace un año solo tenía la mala costumbre de realizar
apuestas absurdas, eso me trajo muchos problemas, como perder mi primer
matrimonio, mi empleo y una pequeña fortuna, por lo que tome la decisión de
someterme a terapia para controlar mi compulsión, para ello continuaba
haciendo las apuestas, pero mentalmente sin decir palabras, por lo que deje
de perder y de pasar malos ratos, hasta que la semana pasada me encontré a
un primo mio, el cual nos invitó a mi actual esposa y ami a su casa de
campo a pasar un fin de semana, a ultima hora antes de salir, los padres de
ella la llamaron que la vieja había sufrido un pequeño accidente, por lo
que ella luego de discutirlo co migo tomamos la decisión de que fuera a
pasar el fin de semana con su madre que yo me iría con mi primo, con lo que
los dos estuvimos de acuerdo. Al llegar a la casa de mi primo Richard, este me recibió de manera afectuosa pero sorprendido de que mi esposa no me acompañase, luego de instalarme en la habitación que nos preparó, me reuní con él en la sala de la casa, hay se puso a recordar de las tontas apuestas que yo realizaba, nos reímos un rato y nos tomamos unas cuantas copas de vino , luego salimos a ver la propiedad, al caminar por la misma vimos a un par de aves volando sobre nuestras cabezas, cuando Richard dijo, te apuesto a que uno de esas aves se para en aquel árbol, yo al principio no le puse atención, pero luego continuo haciendolo de forma repetitiva, hasta que yo me molesté y así se lo hice saber. Ya estábamos de regresó a su casa cuando al llegar a ella, volvió a hacerlo de nuevo, una ves dentro se buscó un juego de cartas y me retó. Al principio me negué pero ese gusano del juego me mordió otra ves, yo puse los término para no perder dinero ni comprometer a otras personas, cuando mi primo luego de un corto análisis, llegó a la conclusión de que yo solo estaba apostando mi persona, contra el dinero de él. Ante la posibilidad de que no perdiese me animé a jugar, al principio nos encontrábamos empatados, hasta que llegó una mano que yo pensé que podía arriesgarlo todo, contra una gran cantidad de dinero de unas cuantas de cinco cifras como dicen los banqueros. Para hacerles el cuento largo corto les diré que perdí como un tonto, en eso mi primo sabiendo que yo siempre cumplía con mis compromisos de juego, de manera directa me dijo, vete al cuarto, te quitas la ropa y me esperas en la cama acostado, yo me quede de una sola pieza, no podía dar crédito a lo que escuchaba, cuando el con una sonrisa me lo repitió, yo pude ver en sus ojos que era en serio que me lo decía, pero como estábamos solos y fue mi culpa el que yo perdiera, decidí pagar la apuesta como el lo pedía, por lo que me fui a la habitación a regañadientes, al entrar me despoje de toda la ropa y me acosté boca arriba, cuando lo escuche decirme que me diera un baño, cosa que hice de inmediato, yo pensaba este me va a joder hoy pero yo lo fastidiaré mañana de alguna forma. |
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| Al
salir del baño sobre la cama había ropa interior femenina, mi primo al sentirme
en el cuarto me ordeno que me la pusiera, luego de lo cual me vi en un espejo
que cubría toda una pared del cuarto, y no es por nada pero me veía bien,
mi cabello largo al ponerlo sobre mi rostro daba la impresión de ser una
mujer fatal, en eso entró el y se me quedó viendo de pies a cabeza, me hecho
un piropo y yo lo mande para buen sitió. Richard bajo la intensidad de la
luz de la habitación y me ordenó sentarme en la cama, luego se me sentó
a mi lado y comenzó a manosearme y besarme, yo a todas estas al principio
no pensaba colaborar más con él, pero paulatinamente me fui entregando,
había algo en eso que me estaba gustando, Richard se encontraba con su pene
totalmente erecto, me tomó por mi cabello y me llevo mi cara a su pene en
eso solo dijo mama, al principio me resistí algo y eso como que lo excitó
más aun, al tocar mis labios su rojo e inmenso glande, mi boca se abrió
como un acto reflejo, se lo chupe todo, los testículos y el falo, su sabor
era algo nuevo para mi, al tiempo que yo se lo mamaba el fue pasandome una
de sus manos por mis nalgas, hasta que con sus dedos jugueteó con mi esfínter
por largo rato, yo a medida que el me daba con dos o tres de sus dedos,
dentro de mi culo, yo más fuerte se lo mamaba, hasta que un chorro de semen
llenó mi boca, yo trate de aguantarlo para luego escupirlo, pero algo hizo
que me lo tragara, cosa que disfrute, Richard saco su pinga de mi boca y
el resto del semen me lo hecho en mi cara, mientras que yo con mi lengua
y mi boca se lo terminaba de limpiar de su glande. Richard se levantó y
al momento regresó a la habitación, yo me había pasado una toalla húmeda
por mi rostro, cuando me indicó que me acostara boca abajo, a esta altura
yo estaba loco por que me lo metiera, era una sensación y disfrute mayor
que el que me daba el apostar, me tendí en la cama, me baje la pantaleta,
y le ofrecí mis nalgas a Richard, el tomo posición y me penetró con suma
facilidad, yo esperaba que me doliera, pero por lo contrario lo disfrute
al máximo, yo por instinto comencé a mover mi culo, de un lado al otro,
parecía una puta profesional, quería sentirlo más adentro y así se lo dije,
Richard me lo sacó me dio la vuelta al tiempo que me levantaba mis piernas
y las colocaba sobre sus hombros, hay la penetración fue mayor, al igual
que el disfrute, mi esfínter se abría y se cerraba por si solo, yo no tenia
control sobre el, comencé a masturbarme hasta que sentí todo el semen caliente
de Richard que me llenaba por dentro de mi culo, y mi semen chorreandose
por mi mano. Yo pensaba que todo terminaría hay, que equivocado yo estaba, al día siguiente al despertar me encontré con dos negros en la habitación, luego entro mi primo y me dijo, Mario yo tengo una deuda de juego con los caballeros y necesitó que tu se la pagues, a nombre mio, vistete con esa ropa que ellos te van a llevar, yo no sabía que decir ni que hacer, hasta que el negro más grande le habló a mi primo al oído, y este solo le respondió afirmativamente con la cabeza. Richard y el negro más pequeño salieron de la habitación, y el más grande se quitó tan solo los pantalones, no tenía interior, de repente veo como ese monstruo de verga que tenía entre sus piernas toma forma y tamaño, sin que me dijera nada yo lo tome entre mis manos y me lo lleve a la boca, tras chupetearlo un rato, el negro me tomó por el cabello e hizo que me acostara de forma firme, yo me puse en posición y él me penetró rápidamente, una ves dentro se dio a la tarea de culearme, lo disfrute mucho más de lo que disfrute a mi primo, hasta el momento de terminar el condenado negro me lo sacó del culo y me regó todo mi cuerpo con su semen. Después de eso se vistió y yo me quede en la cama invite al negro más joven pero este se negó. Marcos |
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