Esposa Fácil y Amigo Comprensivo
Mi esposa Ana tiene 33 años, de 1.73m con largo cabello negro y ojos color
chocolate. Tiene unas piernas impresionantes y una colita de conejita de
Playboy. Sus senos son pequeños y firmes con pezones increíblemente largos y
sensuales cuando se excita. Siempre hemos sido muy abiertos en lo referente
al sexo y hemos compartido nuestras fantasías durante nuestras sesiones
amorosas. Mi fantasía número uno ha sido siempre verla dar y recibir placer
de otro hombre. Recientemente ella ha empezado a fantasear que es tomada por
otro hombre, mientras yo soy obligado a sentarme y verles. Después de mucho
pensarlo, decidí que ya era tiempo de hacer realidad nuestras fantasías.
El sábado pasado invité a mi amigo Juan a pasarla bien, tomar unas cervezas
y fumar un carrujo. No le dije a Ana que venía. Al contrario, le preparé un
baño caliente con sales aromáticas y velas y vino... Ya saben tratamiento
completo. Yo sé que después de un baño especial, ella se pone un atuendo
sensual para mí y nos pasamos la noche haciendo el amor apasionadamente.
Juan llegó cuando Ana todavía estaba en el baño. Nos sentamos a la mesa de
la cocina y empezamos a tomar unas cervezas. Juan es un tipo muy bien
parecido. Siendo soltero tiene su dotación de mujeres hermosas. Yo había
notado en el tiempo que llevamos de casados, un inocente coqueteo entre Ana
y Juan. Incluso ella lo había mencionado en sus fantasías de tiempo en
tiempo. Pero después me decía que nunca cogería con él, pues era muy
arrogante y vanidoso. Yo pensaba que esos sentimientos eran perfectos para
su deseo de ser tomada por un hombre.
Le dije a Juan que hablara en voz baja pues Ana no sabía que él estaba en la
casa y que si tenía suerte, ella bajaría en un atuendo audaz. Él entendió
inmediatamente y me dijo que no sería responsable de sus actos si ella se
veía muy sensual. Pensé que esto seria pan comido.
Cinco minutos después, escuché a Ana salir del baño y dirigirse a la cocina.
Cuando pasó por la puerta era una visión para recordar. Llevaba una faldita
corta negra, ajustada que apenas le cubría la grupa y una blusa blanca de
tubo (Casi transparente) y podíamos apreciar que no traía sostén. Completaba
el atuendo con unas medias negras que la parte superior quedaba 15cm abajo
del borde de su falda, calzada con sandalias negras de tacón alto marca
"Puta" Estaba vestida con su imagen cogelona, que ella sabe que es mi
favorita (Tengo mucha suerte).
Inmediatamente detectó a Juan y tapándose la boca, hizo una exclamación, que
no pude escuchar. Estuvo congelada unos treinta segundos, altamente
sonrojada antes de disculparse y decir que mejor se iría a cambiar. Después
de que Juan logró cerrar la boca le dijo que por él no se cambiara y que se
veía increíblemente sensual. Esto la hizo sonrojarse un poco mas y noté que
su pezones habían crecido unos cinco centímetros a través de la blusa. Yo
dije que, que mas daba, que se veía muy bien y que bien podría sentarse con
nosotros a tomarse una cerveza. Ana suspiró y dijo que estaba bien y cuando
caminó hasta la mesa trató de bajarse la falda para tapar sus expuestos
muslos. Juan me dijo que recordara lo que me acababa de decir (De no ser
responsable de sus actos) reí y le dije que no podría culparlo. Mi esposa
estaba furiosa, porque no la dejamos enterarse de nuestro chiste privado,
pero tuvo que dejarse de niñerías y pararse a contestar el teléfono. Era su
hermana, así que Ana dijo que tomaría la llamada en la recámara, no serían
mas que cinco o seis minutos. Juan me dijo que él sabía que Ana era caliente
pero que esto era demasiado para él. Me imagino que lo impacté cuando le
dije que si de veras la quería, porque no iba tras ella y la tomaba.
Entonces le hablé de nuestras fantasías y le explique mi plan. Él me dijo
que si estaba yo seguro de poder soportar el verlo a Ana cogiendo y mamando
con él toda la noche, pues eso es lo que haría. Le dije que adelante, que no
podía esperar a que empezara y que no aceptara no por respuesta de ella.
Cuando Ana regresó del cuarto, se sentó junto a Juan (¿Por puta?) y después
de fumarnos un carrujo se inició el coqueteo y la conversación sobre sexo.
Noté que constantemente Juan ponía su mano directamente en la piel, arriba
de las medias y debajo del borde de la falda de Ana, mientras miraba los
pezones duros como piedras que sobresalían de su blusa. Ella continuaba
quitándole la mano, pero él era persistente. Ya estábamos un poco achispados
para entonces y Juan no trataba de ocultar su calentura por Ana. En este
punto él volteó hacia mí y dijo en voz alta "Hermano, tu esposa está muy
buena y me la voy a coger" Ana, parada junto a la mesa y encolerizada
conmigo abrió la boca sorprendida y dijo "Yo creo que no". Yo encogí los
hombros y dije "Creo que eso es lo que ella quiere, mira que duros tiene los
pezones" Ana trató de alejarse de la mesa pero Juan se paró y la arrinconó
contra la pared. Él se aplastó contra ella que trataba de empujarlo, pero él
era mas fuerte que ella. Ella trataba de pelear con él pero él se acercó mas
y la besó, ella trató de voltear la cabeza, pero él estaba en una posición
excelente para impedírselo, así que ella se vio obligada a regresarle el
beso. Las manos de Juan empezaron a recorrer el cuerpo de Ana y una vez que
alcanzaron su trasero metiéndolas por debajo de la falda la escuché dejar
escapar un gemido bajito. Su resistencia empezaba a diluirse. Él la volteó
colocándola de espaldas a él y tomando la orilla de la falda la colocó sobre
su espalda. Ella no traía ropa interior, así que las manos de Juan ya le
habían estado acariciando la piel desnuda, Juan pasó su mano por debajo de
ella, me impactó verla que se agachaba y abría las piernas para darle a los
dedos de él despejado acceso a su chorreante y brillante vulva. Él le besaba
el cuello y jugueteaba con su clítoris y Ana estaba gimiendo
descontroladamente. Ella murmuraba un débil "No, por favor... No" pero su
cuerpo la traicionaba con sus verdaderos deseos. Juan volvió a voltearla y
le sacó la blusa por la cabeza, después se inclinó y tomó uno de sus pezones
en la boca, mientras pellizcaba suavemente el otro entre sus dedos. Después
volvió a besarla y ella procedió a despojarlo de su camisa y en poco tiempo
sorbía la lengua de él como si no fuera a haber mañana, colgada de su cuello
y pegando sus senos desnudos al velludo pecho. Ella le dijo que estaba
muriendo porque él se la cogiera desde el primer día que los presenté. Él le
dijo que le iba a hacer cosas que ella solo se había imaginado. Le ordenó
que se arrodillara porque esa noche ella sería su puta y haría todo lo que
él le pidiera. Una vez de rodillas Ana desabrochó el pantalón de mi amigo y
se lo bajó. Empezó a lamerle y acariciarle el miembro por encima del
calzoncillo, ahora fue el turno de Juan para empezar a gemir. Él le sujetó
la cabeza con ambas manos y estaba jalándole la boca hacia su verga, cuando
ella empezó a bajarle la trusa, le tomó el miembro con ambas manos y por
primera vez en un buen rato manifestó conciencia de mi presencia en el
cuarto. Volteó hacia mí y dijo: "Mira Cariño, que vergota" Debo admitir que
tenía razón, era como de 20cm de largo y bastante gruesa. Ella procedió
entonces a lamerla desde la base junto a sus bolas, hasta la punta del
glande, tomándose mas tiempo en lengüetear la cabeza. Juan empezó a empujar
su verga dentro y fuera de la boca de Ana y ella se detenía solo lo
necesario para pedirle que se cogiera su boca. Ella lo tenía sujeto por las
nalgas y lo jalaba hacia ella. Yo estaba asombrado de ver como ella se metía
totalmente este enorme tronco. Juan volteó a verme y me dijo: "Tu esposa me
la está mamando tan bien que creo que pronto voy a venirme en su boca"
entonces volteó a verla y le dijo:"¿Quisieras eso Nena?" Ana levantó la
mirada hacia él y sin sacar la estaca de su boca asintió con la cabeza.
Cuando él empezó a venirse, Ana empezó a acariciarle los huevos con una mano
mientras con la otra ordeñaba la larga estaca hacia su boca. Ella trató de
tragarse todo pero fue demasiado. Mientras Juan continuaba viniéndose, ella
continuaba jalándosela para que descargara todo sobre sus labio y sus
pezones. Cuando por fin terminó Juan, Ana se metió el semi rígido tronco
completo a la boca y lo limpió totalmente con la lengua.
No me había dado cuenta que yo me había desabrochado los pantalones y estuve
acariciándome el miembro todo el tiempo que duró esta increíble actuación.
Era lo mas caliente que había visto en mi vida y mi estaca estaba húmeda con
mi líquido seminal. Una vez que Juan terminó de recibir la mejor mamada de
su vida de mi adorable esposa, la ayudó a levantarse del piso y le dijo que
fuera a lavarse, limpiarse los dientes y arreglar su maquillaje y le dio
instrucciones de alcanzarnos en la recámara. Le dijo que se quitara la falda
pero se dejara las medias y las zapatillas. Mientras Ana estaba en el baño
arreglándose, Juan me pidió que lo proveyera con condones, vaselina y cuatro
o cinco mascadas o corbatas. Le di lo que me pidió y me dijo que me sentara
en una silla junto a la cama, me dijo que había entendido que parte de la
fantasía para ella era que la tomaran mientras yo era obligado a verlo, así
que colocó mis manos detrás de la silla y me ató las muñecas. Cuando Ana
salió del baño había una mirada animal en sus ojos. Me vio atado a la silla
y le dijo a Juan: "No me hagas esperar mas por ese enorme tronco, por favor
cógeme ya" Él dijo: "Paciencia Nena, aquí se hace lo que yo digo" Entonces
le dijo que se acostara boca abajo en la cama. Tomó dos mascadas y le amarró
las manos a la cabecera, le dijo que abriera las piernas y le amarró por los
tobillos a los pies de la cama. Ahí estaba, extendida sobre la cama,
amarrada boca abajo. Él le dijo que levantara las nalguitas y ella lo hizo,
los hinchados labios vaginales estaban pidiendo estaca. Ana volteó a verme y
me dijo: "Apenas puedo esperar a que tu amigo me clave su enorme estaca, por
favor ya cógeme Juan" Éste totalmente desnudo se subió a la cama colocándose
entre las abiertas e invitantes piernas de Ana y con las manos le separó los
cachetes de las nalgas. Ana estaba nuevamente gimiendo en éxtasis. Juan
inclinó la cabeza y pasó la lengua por el interior de los muslos de mi
mujer. Fue moviendo su boca mas y mas cerca de su vulva hasta que le estaba
lamiendo los labios. Cuando con su lengua tocó el clítoris, Ana dejó escapar
un sonoro "¡Sssssííííííííí! Y su cuerpo empezó a convulsionarse. Ella dijo:
"Dios mío, me estoy viniendo, me estoy viniendo en tu cara" Ante eso Juan
introdujo su lengua en su vulva y la sujetó por los muslos jalándola hacia
su cara. Ana estaba corcoveando, gimoteando y suplicándole a Juan que le
abriera la vulva, éste se estiró y tomando la vaselina se la untó en el culo
y se arrodilló detrás de ella colocando su estaca sobre la hendidura de su
trasero. Ella continuaba empujándose hacia atrás tratando de que le hincaran
la estaca, pero Juan quería mantenerla en ascuas. Él empezó a pasarle la
estaca desde el agujero del culo hasta el clítoris una y otra vez hasta que
ella se volvió a venir. Mientras Ana se estaba viniendo Juan volteó hacia mí
diciendo: "Eres un tipo afortunado, tu mujer es un buen palo y todavía no me
la cojo"
Para este momento Ana estaba casi llorando: "Por favor cógeme, por favor
cógeme ya"
Juan le dijo que ya la había hecho esperar suficiente, así que se plantó un
condón y colocó su glande a la entrada de la vagina y le abrió los labios
con los dedos mientras empezaba lentamente a penetrarla. Ana lanzó un fuerte
grito que opacó con la almohada y una vez mas trató de empujar su trasero
hacia atrás contra él. Juan le propinó una sonora nalgada y le dijo: "YO te
estoy cogiendo, no me estás cogiendo TÚ a mí, así que sí continuas lanzando
tu trasero contra mí, voy a retirarme" con eso Ana dijo: "No por Dios, lo
siento, no lo vuelvo a hacer. Por favor cógeme, hasta sacarme la mierda si
quieres" él le dijo que si se portaba bien, recibiría la cogida de su vida,
la tomó nuevamente por las caderas y le dejó ir la estaca entera dentro de
ella. No podía yo creer que le cupiera totalmente, pero estaba tan lubricada
que se ajustó la estaca perfectamente en la vulva.
Ana volteó a verme y me dijo: "Tu amigo me esta cogiendo, Pepe y se siente
taaan bien" Juan empezó a llevar un cierto paso y ahora estaba jalándola
vigorosamente de las caderas hacia él. Ana solo gruñía y gemía, pidiéndole
que no parara. Él la estaba machacando a pleno poder, cuando sintió que ella
se volvía a venir le metió un dedo en el culito y ella se retorció en el mas
glorioso orgasmo en que la haya yo visto. Ella gritó "Este es la mejor
cogida que he recibido, adoro tu estaca" No lo creí posible pero Juan empezó
a cogérsela aún mas fuerte. De pronto dijo: "Ya voy a venirme" Ella le pidió
que se viniera en su culo, entones el sacó su instrumento de Ana y se
arrancó el condón y colocó el glande a la entrada del ojete de mi mujer y oí
que le dijo a mi esposa "Ya me estoy viniendo". Disparó su carga sobre las
nalgas, espalda y la parte trasera de los muslos. Decir que ella se veía
espléndida es la declaración fuera de contexto del año.
Después de un momento la desamarró y ella inmediatamente se colgó de su
cuello llenándolo de besos y metiéndole la lengua en la boca y aceptando la
de él en la suya. Movió ella su mano para acariciar sus huevos y mientras
les daba un suave masaje inició un recorrido de besos por el cuello y el
vientre de él hasta llegar a la punta del glande. Una vez ahí procedió a
limpiarlo nuevamente con boca y lengua. Juan le dijo que se acercara a mí y
me acariciara la estaca por encima de mis pantalones, mientras él quedaba
listo otra vez. Ana vino hacia mí e introdujo su lengua en mi boca. El olor
de otro hombre en ella era embriagante. Ella colocó su mano sobre mi regazo
palpando mi estaca encima del pantalón. Le preguntó a Juan si podía abrirme
la bragueta y él dijo que si pero sin bajarme los calzoncillos. Ella estaba
ahora acariciándome las bolas por encima de mi ropa interior y diciéndome
que, que buen palo es mi amigo, que había sentido su estaca palpitar dentro
de ella y que nunca había experimentado algo así. Estaba a apunto de
venirme, cuando Juan dijo "Ven aquí Ana, ven y siéntate en mi estaca" Fui
forzado a mirar durante otras dos horas, mientras ellos cogían de todas la
formas y posiciones posibles. Una de tantas veces que Ana le estaba dando
una sabrosa mamada, mientras él estaba sentado en la cama de frente a mí,
ella estiró la pierna hacia atrá y Amigo Comprensivo
Por R. Taylor

Mi esposa Ana tiene 33 años, de 1.73m con largo cabello negro y ojos color
chocolate. Tiene unas piernas impresionantes y una colita de conejita de
Playboy. Sus senos son pequeños y firmes con pezones increíblemente largos y
sensuales cuando se excita. Siempre hemos sido muy abiertos en lo referente
al sexo y hemos compartido nuestras fantasías durante nuestras sesiones
amorosas. Mi fantasía número uno ha sido siempre verla dar y recibir placer
de otro hombre. Recientemente ella ha empezado a fantasear que es tomada por
otro hombre, mientras yo soy obligado a sentarme y verles. Después de mucho
pensarlo, decidí que ya era tiempo de hacer realidad nuestras fantasías.
El sábado pasado invité a mi amigo Juan a pasarla bien, tomar unas cervezas
y fumar un carrujo. No le dije a Ana que venía. Al contrario, le preparé un
baño caliente con sales aromáticas y velas y vino... Ya saben tratamiento
completo. Yo sé que después de un baño especial, ella se pone un atuendo
sensual para mí y nos pasamos la noche haciendo el amor apasionadamente.
Juan llegó cuando Ana todavía estaba en el baño. Nos sentamos a la mesa de
la cocina y empezamos a tomar unas cervezas. Juan es un tipo muy bien
parecido. Siendo soltero tiene su dotación de mujeres hermosas. Yo había
notado en el tiempo que llevamos de casados, un inocente coqueteo entre Ana
y Juan. Incluso ella lo había mencionado en sus fantasías de tiempo en
tiempo. Pero después me decía que nunca cogería con él, pues era muy
arrogante y vanidoso. Yo pensaba que esos sentimientos eran perfectos para
su deseo de ser tomada por un hombre.
Le dije a Juan que hablara en voz baja pues Ana no sabía que él estaba en la
casa y que si tenía suerte, ella bajaría en un atuendo audaz. Él entendió
inmediatamente y me dijo que no sería responsable de sus actos si ella se
veía muy sensual. Pensé que esto seria pan comido.
Cinco minutos después, escuché a Ana salir del baño y dirigirse a la cocina.
Cuando pasó por la puerta era una visión para recordar.

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Llevaba una faldita
corta negra, ajustada que apenas le cubría la grupa y una blusa blanca de
tubo (Casi transparente) y podíamos apreciar que no traía sostén. Completaba
el atuendo con unas medias negras que la parte superior quedaba 15cm abajo
del borde de su falda, calzada con sandalias negras de tacón alto marca
"Puta" Estaba vestida con su imagen cogelona, que ella sabe que es mi
favorita (Tengo mucha suerte).
Inmediatamente detectó a Juan y tapándose la boca, hizo una exclamación, que
no pude escuchar. Estuvo congelada unos treinta segundos, altamente
sonrojada antes de disculparse y decir que mejor se iría a cambiar. Después
de que Juan logró cerrar la boca le dijo que por él no se cambiara y que se
veía increíblemente sensual. Esto la hizo sonrojarse un poco mas y noté que
su pezones habían crecido unos cinco centímetros a través de la blusa. Yo
dije que, que mas daba, que se veía muy bien y que bien podría sentarse con
nosotros a tomarse una cerveza. Ana suspiró y dijo que estaba bien y cuando
caminó hasta la mesa trató de bajarse la falda para tapar sus expuestos
muslos. Juan me dijo que recordara lo que me acababa de decir (De no ser
responsable de sus actos) reí y le dije que no podría culparlo. Mi esposa
estaba furiosa, porque no la dejamos enterarse de nuestro chiste privado,
pero tuvo que dejarse de niñerías y pararse a contestar el teléfono. Era su
hermana, así que Ana dijo que tomaría la llamada en la recámara, no serían
mas que cinco o seis minutos. Juan me dijo que él sabía que Ana era caliente
pero que esto era demasiado para él. Me imagino que lo impacté cuando le
dije que si de veras la quería, porque no iba tras ella y la tomaba.
Entonces le hablé de nuestras fantasías y le explique mi plan. Él me dijo
que si estaba yo seguro de poder soportar el verlo a Ana cogiendo y mamando
con él toda la noche, pues eso es lo que haría. Le dije que adelante, que no
podía esperar a que empezara y que no aceptara no por respuesta de ella.
Cuando Ana regresó del cuarto, se sentó junto a Juan (¿Por puta?) y después
de fumarnos un carrujo se inició el coqueteo y la conversación sobre sexo.
Noté que constantemente Juan ponía su mano directamente en la piel, arriba
de las medias y debajo del borde de la falda de Ana, mientras miraba los
pezones duros como piedras que sobresalían de su blusa. Ella continuaba
quitándole la mano, pero él era persistente. Ya estábamos un poco achispados
para entonces y Juan no trataba de ocultar su calentura por Ana. En este
punto él volteó hacia mí y dijo en voz alta "Hermano, tu esposa está muy
buena y me la voy a coger" Ana, parada junto a la mesa y encolerizada
conmigo abrió la boca sorprendida y dijo "Yo creo que no". Yo encogí los
hombros y dije "Creo que eso es lo que ella quiere, mira que duros tiene los
pezones" Ana trató de alejarse de la mesa pero Juan se paró y la arrinconó
contra la pared. Él se aplastó contra ella que trataba de empujarlo, pero él
era mas fuerte que ella. Ella trataba de pelear con él pero él se acercó mas
y la besó, ella trató de voltear la cabeza, pero él estaba en una posición
excelente para impedírselo, así que ella se vio obligada a regresarle el
beso. Las manos de Juan empezaron a recorrer el cuerpo de Ana y una vez que
alcanzaron su trasero metiéndolas por debajo de la falda la escuché dejar
escapar un gemido bajito. Su resistencia empezaba a diluirse. Él la volteó
colocándola de espaldas a él y tomando la orilla de la falda la colocó sobre
su espalda. Ella no traía ropa interior, así que las manos de Juan ya le
habían estado acariciando la piel desnuda, Juan pasó su mano por debajo de
ella, me impactó verla que se agachaba y abría las piernas para darle a los
dedos de él despejado acceso a su chorreante y brillante vulva. Él le besaba
el cuello y jugueteaba con su clítoris y Ana estaba gimiendo
descontroladamente. Ella murmuraba un débil "No, por favor... No" pero su
cuerpo la traicionaba con sus verdaderos deseos. Juan volvió a voltearla y
le sacó la blusa por la cabeza, después se inclinó y tomó uno de sus pezones
en la boca, mientras pellizcaba suavemente el otro entre sus dedos. Después
volvió a besarla y ella procedió a despojarlo de su camisa y en poco tiempo
sorbía la lengua de él como si no fuera a haber mañana, colgada de su cuello
y pegando sus senos desnudos al velludo pecho. Ella le dijo que estaba
muriendo porque él se la cogiera desde el primer día que los presenté. Él le
dijo que le iba a hacer cosas que ella solo se había imaginado. Le ordenó
que se arrodillara porque esa noche ella sería su puta y haría todo lo que
él le pidiera. Una vez de rodillas Ana desabrochó el pantalón de mi amigo y
se lo bajó. Empezó a lamerle y acariciarle el miembro por encima del
calzoncillo, ahora fue el turno de Juan para empezar a gemir. Él le sujetó
la cabeza con ambas manos y estaba jalándole la boca hacia su verga, cuando
ella empezó a bajarle la trusa, le tomó el miembro con ambas manos y por
primera vez en un buen rato manifestó conciencia de mi presencia en el
cuarto. Volteó hacia mí y dijo: "Mira Cariño, que vergota" Debo admitir que
tenía razón, era como de 20cm de largo y bastante gruesa. Ella procedió
entonces a lamerla desde la base junto a sus bolas, hasta la punta del
glande, tomándose mas tiempo en lengüetear la cabeza. Juan empezó a empujar
su verga dentro y fuera de la boca de Ana y ella se detenía solo lo
necesario para pedirle que se cogiera su boca. Ella lo tenía sujeto por las
nalgas y lo jalaba hacia ella. Yo estaba asombrado de ver como ella se metía
totalmente este enorme tronco. Juan volteó a verme y me dijo: "Tu esposa me
la está mamando tan bien que creo que pronto voy a venirme en su boca"
entonces volteó a verla y le dijo:"¿Quisieras eso Nena?" Ana levantó la
mirada hacia él y sin sacar la estaca de su boca asintió con la cabeza.
Cuando él empezó a venirse, Ana empezó a acariciarle los huevos con una mano
mientras con la otra ordeñaba la larga estaca hacia su boca. Ella trató de
tragarse todo pero fue demasiado. Mientras Juan continuaba viniéndose, ella
continuaba jalándosela para que descargara todo sobre sus labio y sus
pezones. Cuando por fin terminó Juan, Ana se metió el semi rígido tronco
completo a la boca y lo limpió totalmente con la lengua.
No me había dado cuenta que yo me había desabrochado los pantalones y estuve
acariciándome el miembro todo el tiempo que duró esta increíble actuación.
Era lo mas caliente que había visto en mi vida y mi estaca estaba húmeda con
mi líquido seminal. Una vez que Juan terminó de recibir la mejor mamada de
su vida de mi adorable esposa, la ayudó a levantarse del piso y le dijo que
fuera a lavarse, limpiarse los dientes y arreglar su maquillaje y le dio
instrucciones de alcanzarnos en la recámara. Le dijo que se quitara la falda
pero se dejara las medias y las zapatillas. Mientras Ana estaba en el baño
arreglándose, Juan me pidió que lo proveyera con condones, vaselina y cuatro
o cinco mascadas o corbatas. Le di lo que me pidió y me dijo que me sentara
en una silla junto a la cama, me dijo que había entendido que parte de la
fantasía para ella era que la tomaran mientras yo era obligado a verlo, así
que colocó mis manos detrás de la silla y me ató las muñecas. Cuando Ana
salió del baño había una mirada animal en sus ojos. Me vio atado a la silla
y le dijo a Juan: "No me hagas esperar mas por ese enorme tronco, por favor
cógeme ya" Él dijo: "Paciencia Nena, aquí se hace lo que yo digo" Entonces
le dijo que se acostara boca abajo en la cama. Tomó dos mascadas y le amarró
las manos a la cabecera, le dijo que abriera las piernas y le amarró por los
tobillos a los pies de la cama. Ahí estaba, extendida sobre la cama,
amarrada boca abajo. Él le dijo que levantara las nalguitas y ella lo hizo,
los hinchados labios vaginales estaban pidiendo estaca. Ana volteó a verme y
me dijo: "Apenas puedo esperar a que tu amigo me clave su enorme estaca, por
favor ya cógeme Juan" Éste totalmente desnudo se subió a la cama colocándose
entre las abiertas e invitantes piernas de Ana y con las manos le separó los
cachetes de las nalgas. Ana estaba nuevamente gimiendo en éxtasis. Juan
inclinó la cabeza y pasó la lengua por el interior de los muslos de mi
mujer. Fue moviendo su boca mas y mas cerca de su vulva hasta que le estaba
lamiendo los labios. Cuando con su lengua tocó el clítoris, Ana dejó escapar
un sonoro "¡Sssssííííííííí! Y su cuerpo empezó a convulsionarse. Ella dijo:
"Dios mío, me estoy viniendo, me estoy viniendo en tu cara" Ante eso Juan
introdujo su lengua en su vulva y la sujetó por los muslos jalándola hacia
su cara. Ana estaba corcoveando, gimoteando y suplicándole a Juan que le
abriera la vulva, éste se estiró y tomando la vaselina se la untó en el culo
y se arrodilló detrás de ella colocando su estaca sobre la hendidura de su
trasero. Ella continuaba empujándose hacia atrás tratando de que le hincaran
la estaca, pero Juan quería mantenerla en ascuas. Él empezó a pasarle la
estaca desde el agujero del culo hasta el clítoris una y otra vez hasta que
ella se volvió a venir. Mientras Ana se estaba viniendo Juan volteó hacia mí
diciendo: "Eres un tipo afortunado, tu mujer es un buen palo y todavía no me
la cojo"
Para este momento Ana estaba casi llorando: "Por favor cógeme, por favor
cógeme ya"
Juan le dijo que ya la había hecho esperar suficiente, así que se plantó un
condón y colocó su glande a la entrada de la vagina y le abrió los labios
con los dedos mientras empezaba lentamente a penetrarla. Ana lanzó un fuerte
grito que opacó con la almohada y una vez mas trató de empujar su trasero
hacia atrás contra él. Juan le propinó una sonora nalgada y le dijo: "YO te
estoy cogiendo, no me estás cogiendo TÚ a mí, así que sí continuas lanzando
tu trasero contra mí, voy a retirarme" con eso Ana dijo: "No por Dios, lo
siento, no lo vuelvo a hacer. Por favor cógeme, hasta sacarme la mierda si
quieres" él le dijo que si se portaba bien, recibiría la cogida de su vida,
la tomó nuevamente por las caderas y le dejó ir la estaca entera dentro de
ella. No podía yo creer que le cupiera totalmente, pero estaba tan lubricada
que se ajustó la estaca perfectamente en la vulva.
Ana volteó a verme y me dijo: "Tu amigo me esta cogiendo, Pepe y se siente
taaan bien" Juan empezó a llevar un cierto paso y ahora estaba jalándola
vigorosamente de las caderas hacia él. Ana solo gruñía y gemía, pidiéndole
que no parara. Él la estaba machacando a pleno poder, cuando sintió que ella
se volvía a venir le metió un dedo en el culito y ella se retorció en el mas
glorioso orgasmo en que la haya yo visto. Ella gritó "Este es la mejor
cogida que he recibido, adoro tu estaca" No lo creí posible pero Juan empezó
a cogérsela aún mas fuerte. De pronto dijo: "Ya voy a venirme" Ella le pidió
que se viniera en su culo, entones el sacó su instrumento de Ana y se
arrancó el condón y colocó el glande a la entrada del ojete de mi mujer y oí
que le dijo a mi esposa "Ya me estoy viniendo". Disparó su carga sobre las
nalgas, espalda y la parte trasera de los muslos. Decir que ella se veía
espléndida es la declaración fuera de contexto del año.
Después de un momento la desamarró y ella inmediatamente se colgó de su
cuello llenándolo de besos y metiéndole la lengua en la boca y aceptando la
de él en la suya. Movió ella su mano para acariciar sus huevos y mientras
les daba un suave masaje inició un recorrido de besos por el cuello y el
vientre de él hasta llegar a la punta del glande. Una vez ahí procedió a
limpiarlo nuevamente con boca y lengua. Juan le dijo que se acercara a mí y
me acariciara la estaca por encima de mis pantalones, mientras él quedaba
listo otra vez. Ana vino hacia mí e introdujo su lengua en mi boca. El olor
de otro hombre en ella era embriagante. Ella colocó su mano sobre mi regazo
palpando mi estaca encima del pantalón. Le preguntó a Juan si podía abrirme
la bragueta y él dijo que si pero sin bajarme los calzoncillos. Ella estaba
ahora acariciándome las bolas por encima de mi ropa interior y diciéndome
que, que buen palo es mi amigo, que había sentido su estaca palpitar dentro
de ella y que nunca había experimentado algo así. Estaba a apunto de
venirme, cuando Juan dijo "Ven aquí Ana, ven y siéntate en mi estaca" Fui
forzado a mirar durante otras dos horas, mientras ellos cogían de todas la
formas y posiciones posibles. Una de tantas veces que Ana le estaba dando
una sabrosa mamada, mientras él estaba sentado en la cama de frente a mí,
ella estiró la pierna hacia atrás y colocó su pie sobre mi regazo, con eso
tuve, me vine en mis pantalones.
Después del que yo conté como su quinto orgasmo(Ella dice que solo recuerda
cuatro) Ana finalmente cerró los ojos y se quedó dormida. Juan vino hacia mí
y me desató las manos (Que por cierto ya hacia rato que había perdido la
circulación). Me dijo: "Hermano, es la mejor cogida que he tenido jamás, no
sé que decir" Le contesté que un "Gracias" era mas que suficiente y que yo
también le agradecía lo feliz que nos había hecho a mi mujer y a mí y que
¿Quién sabe? Quizá algún día repitiéramos la función.
Bueno, desde esa noche, Ana y yo hemos estado cogiendo como conejos. Sin
duda el episodio ha añadido un muy necesitado entusiasmo a nuestra vida
sexual y creo que ahora nos amamos mucho mas que nunca. Ella dice que ahora
está en deuda conmigo y ¿Quién sabe? Quizá pronto tenga otra historia.

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